La fe es aceptando el amor de Dios y viviendo en relación viva con Él

El Evangelio de este quinto domingo de Pascua es desde la cuenta de John de la Última Cena. Jesús ya ha lavado los pies de sus apóstoles, anunció la inminente traición de Judas y compartió que él estará con sus apóstoles por sólo un poco más. Los apóstoles estaban muy preocupados y angustiados.


La lectura del Evangelio de este fin de semana comienza con Jesús reprendiendo a sus apóstoles: "No dejen sus corazones sean turbidos." Él desea que ellos tengan coraje y estén en paz, incluso cuando son testigos de su ser arrestado en el huerto de Getsemaní más tarde esa noche, y aprendan acerca de su flagelación y coronación de espinas, su condena por las autoridades religiosas y civiles, al día siguiente, y su conducta vergonzosa de la cruz y crucifixión en el Calvario.


¿Dónde sacan calma, serenidad y paz interior como experimentan su Maestro y Señor sufriendo maltrato, sufrimiento y muerte ignominiosa para nosotros y para nuestra salvación? Jesús les dice: "Tengan fe en Dios; también a tener fe en mí." El camino a la paz y tranquilidad es a través de interior comunión con Jesús. El corazón de nuestra fe es nuestra profunda unión amorosa con Jesús. Jesús desea que tengamos el mismo tipo de vida lo que disfruta con el Padre.
Un poco más tarde, durante la Última Cena, Jesús ora: "Como tú, Padre, eres en mí y estoy en ti, que ellos también sean en nosotros" (Jn 17:21).


Durante la Última Cena, Jesús describe la unión profunda que él desea con nosotros ahora y por toda la eternidad: "Permanezcan en mí, como permanezco en ustedes...Quien permanece en mí y yo en él o ella dará mucho fruto. Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pido para lo que quieren y lo hará por ustedes"(Jn 15:4, 5, 7). Nuestra unión con Jesús y con total confianza en él puede superar el miedo y enfermedad emocional.

Nuestra unión con Jesús nos da el coraje para cumplir nuestras mentes y nuestros corazones a su mente y Corazón Sagrado amoroso.


En el Evangelio de este fin de semana, Tomas le pide a Jesús: "Señor, no sabemos adónde vas; ¿Cómo podemos saber el camino?" Jesús responde: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn 14:6). Jesús no dice que nos mostrará el camino, sino que él mismo es el camino. Es la unión con Jesús que asegura de gozosa unión con el Padre, incluso ahora en esta vida y para siempre en la próxima vida. Nuestra unión con Jesús es el camino al corazón de Dios.


Nuestra fe es más que profesa el credo y más de guardar los mandamientos. Es primero sobre aceptando el amor de Dios y viviendo en una creciente relación amorosa con el Señor Jesús y a través de Él con nuestro Padre celestial y del Espíritu Santo.